Comenzaremos el recorrido por la capital, Oslo, para después recorrer
los Alrededores de la capital.
De aquí viajaremos hacia el Sur,
para trasladarnos con posterioridad a la zona Centro del país,
haciendo hincapié en la bella ciudad de Bergen y en la Costa y
los Fiordos. De aquí viajaremos hacia el Interior para continuar
por el Norte de Noruega. Destacan en esta zona las Islas Lofoten, Tromso
y Laponia.
OSLO
Entre el fiordo que lleva su nombre y las montañas, se encuentra
Oslo, la capital de Noruega. Si se accede por barco, se disfrutará
de un viaje especialmente atractivo a lo largo del Fiordo de Oslo. Allí
viven 736.000 personas. Además de los centenares de islotes cubiertos
de bosques, la ciudad ofrece rascacielos, pintorescas calles para hacer
compras, parques, restaurantes y una oferta cultural impresionante.
Oslo está llena de veleros surcando continuamente las aguas del
fiordo. Para conocer las raíces culturales del país y también
las hazañas de sus intrépidos exploradores hay que acudir
al Museo del Barco Vikingo, que alberga tres barcos vikingos encontrados
en el Fiordo de Oslo; y al Museo Kon-Tiki, que acoge la balsa con la que
el explorador noruego Heyerdhal navegó desde el Perú hasta
la Polinesia en el año de 1947. Después de esta introducción
cultural nada mejor que caminar por las calles para perderse e ir descubriendo
preciados monumentos como la Catedral de Oslo (Domkirke), del siglo XVII;
el Parlamento (Stortinget), de color amarillo; la Plaza de la Ciudad (Eidsvollsplass),
llena de fuentes y estatuas; el Teatro Nacional, con un precioso vestíbulo
de estilo rococó; el Museo Histórico, que exhibe una colección
de antigüedades, monedas y una sala dedicada a la etnografía;
la Galería Nacional, con la mayor colección de arte noruego
y con los mejores trabajos del pintor Munch; y el Palacio Real, en lo
alto de una pequeña colina, rodeado de bellos jardines y residencia
oficial del Rey de Noruega.
Al frente del puerto se erige majestuoso el Radhus, las torres gemelas
de ladrillo rojo del Ayuntamiento, rodeado de estatuas muy trabajadas.
Hay que destacar los trabajos de relieve en madera que describen escenas
de la mitología noruega.
No puede dejar de visitarse el Castillo y la Fortaleza de Akershus del
año 1300. Estas construcciones, estratégicamente ubicadas,
fueron edificadas por el rey Hakon V y desde ellas se obtienen excelentes
vistas del Fiordo de Oslo. Cuando se atraviesa la fortaleza, se entra
a otra dimensión. El Castillo de Akershus fue renovado en el siglo
XVII tomando el edificio de un palacio renacentista. La capilla aún
se sigue utilizando para eventos importantes, especialmente los que tienen
que ver con la presencia del rey.
Por otro lado, le aconsejamos una visita al Museo de la Resistencia Noruega,
que es para muchos la experiencia más inolvidable y al Museo de
Edward Munch, donde se expone gran parte de la obra de este artista fallecido
en el año de 1944. Visite, por supuesto, el Parque Vigeland, una
enorme área donde se exhiben 200 esculturas en bronce y granito
de Gustav Vigeland. Se trata de un precioso espacio verde, propio para
el descanso, los paseos y también para disfrutar de la observación
de la vida cotidiana de los capitalinos. La pieza más impresionante
del parque es el alto monolito de piedra, donde surgen innumerables figuras
humanas, que describen la historia de la humanidad. El Museo de Vigeland,
antiguo taller del artista, exhibe las piezas e instrumentos del célebre
escultor.
ALREDEDORES DE OSLO
Se dice que las mejores vistas de los fiordos del Este se divisan en
Tyrifjord, además, en Hadeland se puede visitar la fábrica
de vidrio con museo y tienda.
El Fiordo de Oslo está rodeado de prósperas ciudades, enriquecidas
en la época de la industria ballenera. Hoy son lugares escogidos
por los veraneantes. Destacan Drammen, una ciudad industrial situada en
la desembocadura del río Simoa. Dispone de un museo para visitar
y un túnel que es toda una atracción por su forma de espiral.
Viajando hacia el sur se encuentra Horten, donde también se pueden
ver algunos museos importantes, así como un enterramiento vikingo,
Borrehaugene. La siguiente parada es Tonsbergb, uno de los lugares más
antiguos del país. Son dignas de ver las ruinas de Slottsfjellet
y el museo que guarda los restos de un barco vikingo. Siguiendo la ruta
sur, a unos 25 kilómetros, aparece Sandefjord, famosa localidad
en la época del comercio ballenero. El museo de la ciudad muestra
la historia de su industria.
Otra ruta parte de Oslo hacia el sur, rumbo a la frontera sueca. Ostfold
se encuentra al este del Fiordo de Oslo. Se trata de una pintoresca región
que combina paisajes de granjas y pequeños pueblos industriales.
El Más destacado es Fredrikstad, una ciudad fortificada y construida
en el año de 1567 para defenderse de los ataques. Está situada
al final del río Glomma, el más largo del país. Su
casco viejo y sus murallas se encuentran entre las más antiguas
de Noruega. Merece la pena darse una vuelta por sus calles y admirar sus
antiguos edificios, además de visitar el museo y el fuerte.
Pronto se descubre la ciudad de Halden, donde se puede ver el Fuerte
Fredrikstad, del siglo XVII, en cuyo interior se encuentra una posada
típica.
EL SUR DE NORUEGA
Al sur del país se encuentra la región llamada Sorlandet,
que supone para los noruegos un importante centro magnético cuando
las temperaturas suben algunos grados. Se trata de una costa, básicamente
rocosa con algunas islas de piedra, muy buscada por los capitalinos durante
los fines de semana. Es ideal para los que gustan navegar en su propio
bote.
En la zona hay encantadoras poblaciones como Stavanger, la cuarta ciudad
del país e importante centro pesquero. Destacan la Catedral Domkirke,
una impresionante construcción de piedra del siglo XII, el Museo
de la Ciudad y el Púlpito de la Roca, Prekestolen, que se puede
alcanzar después de una bella caminata de dos horas. Un transbordador
cruza el Hildefjorden.
Otra excursión interesante es la que va a Ullandhaug, una granja
de la edad de hierro, que se encuentra a pocos kilómetros de Stavenger
en dirección oeste.
Siguiendo la ruta sur y bordeando la costa se llega a Orre, donde se
puede visitar una iglesia medieval de piedra. Muy cerca, en la laguna
se pueden contemplar aves. La siguiente parada es el faro de Obrestad.
Hacia el interior, en Jaeren hay unos enterramientos del año 500
d.C. que bien merecen una vistar. En el extremo sur se encuentra Mandal.
Bien vale la pena darse una vuelta por su casco histórico repleto
de casitas de madera, admirar la iglesia del año 1821, la mayor
iglesia de madera estilo Imperio de Noruega, y después darse un
respiro en su playa.
Kristiansand, es la capital de la región y el lugar preferido
por los noruegos, ya que se ha constituido en un importante centro de
recreo. De esta ciudad hay que resaltar el Fuerte Christiansholm, la Catedral
y los cruceros que se pueden realizar en verano.
Al norte, bordeando la costa, queda Grimstad, donde vivió el famoso
dramaturgo Henrk Ibsen. Se puede visitar su casa. Un poco más al
norte de vuelta hacia Oslo, destaca la localidad de Arendal con sus casitas
blancas. Una barca le llevará hasta la isla de Merdoy.
Otras poblaciones de cierta importancia en esta región son: Risor,
Telemark, Rjukan, Kragero y Kongsberg, esta última fundada en el
siglo XVII, después del descubrimiento de uno de los depósitos
de plata más importantes del mundo. Y por último Larvik,
un puerto de gran actividad. Se puede visitar en la localidad el manantial
del rey Olav, la hacienda Herregarden que perteneció a una noble
familia y a pocos kilómetros, el centro de vela Stavern.
EL CENTRO DE NORUEGA
Esta espectacular región, que comprende desde el oeste de Oslo,
pasando por la histórica ciudad de Bergen, hasta el pueblo de Andalsnes,
acoge a las impresionante montañas, glaciares y a los bellos fiordos.
Sin duda este es el destino estrella para todos los viajeros.
BERGEN
Bergen constituye la puerta de entrada a la naturaleza y punto de partida
para el descubrimiento de los Fiordos de Nordfjorf, Hardanger fjord y
Sognefjord y del Parque Nacional de Jotunheimen.
Fundada en el año 1070 por el Rey Olaf III, es hoy, una ciudad
muy bien conservada y una de las más limpias de Europa. Se distingue
por sus numerosas casitas de madera de distintos colores en medio de una
vegetación cercana al paraíso. El recorrido puede comenzar
en Torget, el mercado del pescado, un animado centro comercial en otros
tiempos. En el barrio de Brygen, en el viejo puerto, el visitante puede
caminar por el Paseo Marítimo Tyskebriggen y admirar las construcciones
de madera del siglo XVII, consideradas Patrimonio de la Humanidad. También
allí se encuentran la Iglesia de María, del siglo XII de
estilo románico; la Fortaleza del siglo XIII; el Museo Hanseatico,
en un edificio de madera del siglo XVI y con la mejor colección
de muebles de época; el Museo Theta, en un antiguo refugio de la
resistencia; la Torre Rosenkrantz, del siglo XVI; el Museo Bryggens y
el Hakonshallen, impresionante construcción de ceremonias construido
por el rey Hakon en el año de 1260.
No puede dejar de visitarse los museos de Historia, el Marítimo,
el de Arte y la Colección de Rasmus Meyer´s. Y para quienes
gustan de los animales, nada mejor que acudir al Acuarium, donde se pueden
ver pingüinos y diferente fauna marina.
Para subir a cualquiera de las siete colinas de la ciudad puede cogerse
el Floibane, funicular o el Ulriksbane, teleférico.
LA COSTA Y LOS FIORDOS
Desde Bergen parten las excursiones hacia los fiordos más impresionantes
de Noruega. En los estrechos ramales de los fiordos coinciden altas cumbres
de 2.000 metros de altura con profundidades marinas de 1.300 metros. Hay
centenares de fiordos, grandes y pequeños que serpentean kilómetros
tras kilómetros, tierra adentro, abriéndose paso entre las
montañas. Desde abajo se asoman las cumbres, algunas de ellas con
nieves perpetuas. Los fiordos, ríos de hielo, asombran a todos
los viajeros de espíritu aventurero. Por eso es recomendable subir
a uno de los muchos barcos costeros locales que llevan a lugares inaccesibles
por carretera.
El fiordo más cercano a Bergen es el de Hardangerfjord, en medio
de una naturaleza increíble. Sin embargo, entre los fiordos más
populares se encuentra el de Sognefjord, el fiordo noruego más
largo del país, con 200 kilómetros de longitud. La experiencia
de navegarlo se vuelve inolvidable. En la travesía se pueden visitar
pequeñas y pintorescas poblaciones como Flam, Vangsnes, Balestrand,
Fjaerland, Sogndal y Nigarsbreen.
El Fiordo Nordfjord, es para muchos viajeros, el final del viaje. Con
más de 100 kilómetros de longitud. Su principal atractivo,
además de la insólita naturaleza, es el Glaciar Briksdal,
brazo de hielo del Glaciar Jostedal. Es también, la entrada al
Parque Nacional de Jotunheimen, que comprende más de 60 glaciares,
los picos más altos del país, así como bellos valles
con lagos y cascadas.
Andalsnes se encuentra al final del Fiordo Romdalsfjord, después
de dejar Alesund, y constituye la entrada a los fiordos del oeste. La
ciudad cuenta con un pequeño museo, pero su principal atractivo
es ser el punto de partida para las excursiones y para las ascensiones.
Para estos últimos es aconsejable contactar con el centro de montañismo
Aak Fjllsportsenter.
Para quienes quieran visitar el Geirangerfjord, de 16 kilómetros
de longitud, lo más recomendables es viajar hasta la pequeña
población de Geiranger, en medio de cascadas muy bellas como la
de Storseter.
Al norte de Alesund se encuentra Molde. Lo más destacado de la
localidad es su Festival de Jazz, que se celebra en verano. Kristiansund,
un histórico puerto, es otra de las paradas obligadas en esta ruta
por los fiordos centrales.
EL INTERIOR DE NORUEGA
Además de los fiordos la región central, Noruega ofrece
como atractivo sus montañas y valles cubiertos de bosques, ríos
y lagos.
No muy lejos de Oslo se encuentra Skien, la capital de la región
de Telemark, cuna de Ibsen, el famoso autor de teatro. Podrá ver
el museo de la localidad, que guarda algunos de sus recuerdos y a pocos
kilómetros la casa de su familia en Venstop, que forma parte del
museo.
La ciudad industrial de Kongsberg es famosa por su plata. Se pueden visitar
su iglesia, el Museo de la Minería y el Museo del Esquí.
No muy lejos están las minas de plata de Solgruvene.
A 35 kilómetros en dirección oeste se encuentra Heddal,
que posee la mayor iglesia de madera del país. La próxima
parada es la localidad de Morgedal, donde se dice que nació el
esquí moderno. Se puede visitar el Museo de Bjaland, que cuenta
como evolucionó el esquí en la región.
A medio camino entre Bergen y Oslo se encuentra Geilo, una activa estación
invernal que atrae a numerosos turistas. Allí se encuentra el Parque
Hardangervidda, el más importante del país. En él
habitan renos, numerosas especies de aves y otros animales en extinción.
Las estaciones de esquí se reparten entre las montañas de
la región. No deje de visitar la Iglesia de Torpo.
Otra ruta por el interior parte de Oslo hacia el norte atravesando el
Valle de Gudbrandsdal hasta Andalsnes. Comenzamos el recorrido por la
localidad de Eidsvoll, situada al pie de un lago. Fue sede de los Juegos
Olímpicos del 94 y también es el lugar histórico
donde se firmara la Constitución del 1814. El siguiente destino
es Hamar, donde hay una interesante catedral y un museo para visitar.
Lillehammer es una pequeña villa con apenas 24.000 habitantes,
es el centro de esquí más importante del país. No
hay que olvidar que aquí se celebraron las Olimpiadas de Invierno
del año 1994. Además de disfrutar de la nieve y de la velocidad,
le invitamos a que visite la Ciudad Olímpica. A parte de ser un
centro de deportes invernales de gran actividad, también está
considerado un importante enclave cultural. Allí se encuentra el
Museo Noruego de la Historia del Transporte y el Museo de Arte, que guarda
una de las mejores colecciones del periodo romántico nacionalista,
el Museo Folclórico de Maihaugen, con una exhibición de
casas de madera, y el Centro Cultural Kulturhuset Banken, alojado en un
antiguo banco.
En Gausdal, más al norte, hay una carretera que discurre entre
colinas que toma el nombre de uno de los personajes de Ibsen, Peer Gynt.
Siguiendo el camino hacia el norte por el desvío a Lom, un pintoresco
pueblecito de casas de madera con una curiosa iglesia, se encuentra el
Parque Nacional de Jutunheimen.
Retomamos la carretera principal para llegar a Lesja, rodeada de paisajes
admirables que incluyen un hermoso lago. Para contemplar la pared rocosa
más alta de Europa, Trollveggen, hay que acercarse a Horgheim.
En el extremo nororiental de la región central de Noruega se encuentra
Roros, un pueblo minero. Se puede visitar su casco antiguo con las típicas
casas de los trabajadores de las minas de cobre que poblaban el lugar
(todavía se puede ver alguna). También podrá visitar
su iglesia y el museo de la ciudad.
EL NORTE DE NORUEGA
La impresionante región del norte del país se caracteriza
por una vasta extensión, la mayor parte dentro del Círculo
Polar Artico. Su geografía comprende desde las majestuosas montañas
de la costa hasta las pequeñas villas de pescadores.
Entre los sitios más relevantes se encuentra Trondheim, la tercera
ciudad del país, con interesantes sitios para visitar como la Catedral,
la construcción medieval más importante de Escandinavia,
el Palacio Arzobispal, el edificio secular más antiguo del país,
así como diferentes museos.
Numerosos fiordos se extienden sobre la costa antes de llegar al Círculo
Polar Artico. Allí se encuentra el Polarsirkelsenteret, donde se
ofrecen documentales sobre el país. Por encima de esta línea
se encuentra la ciudad de Bodo, un importante enclave de la zona norte.
A pocos kilómetros se localiza Saltstraumen, un lugar único
donde el agua y la tierra se mezclan ofreciendo un espectáculo
de gran belleza.
ISLAS LOFOTEN
Si es usted un viajero aventurero tiene que hacer una visita a las Islas
Lofoten, pequeños puntos del planeta con un encanto especial por
sus construcciones y su ancestral forma de vivir. Son, además,
la capital de la pesca en los meses de invierno, ya que debido a su ubicación
y a diferentes corrientes de aire, se encuentran en medio de un microclima.
Solo es necesario decir que aquí las temperaturas nunca descienden
por debajo de los 3 grados centígrados sobre cero. Por otro lado,
las islas constituyen el punto de partida para la observación de
las ballenas que emigran hacia esta zona desde el primero de junio hasta
finales de septiembre. Las cuatro islas principales (Austvagoy, Vestvagoy,
Flakstad y Moskenes), son irremediablemente hermosas. Están unidas
por puentes y túneles, donde transcurre el tráfico terrestre.
Acérquese después a Narvik para visitar su Museo de la
Guerra, que recuerda la invasión que sufrió Noruega durante
la Segunda Guerra Mundial. Al norte de las islas Lofoten están
otras islas, las Islas Vesteralen, con pintorescas aldeas de pescadores.
Harstad se encuentra situada en la mayor isla de Noruega, Hinnoya, que
cuenta con un importante festival cultural que se celebra en verano.
TROMSO
A Tromso, capital del norte de Noruega, se le ha llamado "el París
del Norte". Además de ser hermosa se ha convertido en uno
de los centros más importantes de investigación, ya que
allí se encuentra el Radar Eiscat, el más potente del mundo.
Desde aquí se realizan importantes estudios de las zonas altas
de la atmósfera, mientras que el Instituto de Geofísica,
cuenta con un observatorio especial para el estudio de la Aurora Boreal,
al lado del Lago Prestavnet.
LAPONIA
En Finnmarksvidda, la Laponia Noruega se encuentra Nordkapp, el Cabo
Norte, el techo de Europa. Más allá es difícil llegar.
Aquí viven 20.000 lapones dedicados en parte al pastoreo de los
renos. Otra actividad económica, muy reciente, es el turismo. Sin
duda, la llegada de viajeros está transformado el lugar y las costumbres,
ya que antes se vivía fundamentalmente de la pesca. Muy cerca está
Honningsvag, donde se puede ver una curiosa iglesia de madera.
A unos 640 kilómetros de Cabo Norte se encuentran las Islas Spitzberg,
un territorio virgen, ideal para montar en trineo, practicar el esquí
o la motonieve. Se puede ir en avión volando desde Tromso hasta
la capital, Longyearbyen, cuyo entorno goza de una fauna fascinante, entre
la que se incluyen ballenas blancas, focas, morsas y diferentes tipos
de aves.
La ciudad pesquera de Hammerfest es la más septentrional del mundo.
En ella se encuentra la Real Sociedad del Antiguo Oso Polar.
Alta es uno de los principales puertos del norte. Allí podrá
admirar unos importantes grabados rupestres, que forman parte del museo
de la ciudad (se localizan en Hjemmeluft, a las afueras de Alta).
Al otro lado de la meseta lapona se halla Karasjok, sede del Parlamento
lapón. La ciudad posee un museo donde se cuenta la historia y tradiciones
de esta interesante cultura. Desde aquí se puede alcanzar Lakselv.
Merece la pena visitar, antes de dejar Noruega, la Línea de Flamsbana,
una obra de ingeniería, con una longitud de 20 kilómetros
para salvar un desnivel de 865 metros, sin olvidar el Nuevo Norsk Villakssenter,
Centro Noruego del Salmón Ssilvestre.
En el extremo norte de Noruega, casi en la frontera fino-rusa se encuentra
la Península de Varanger. Es una de las zonas más remotas
de Noruega, territorio sami, donde los lapones viven de la cría
de renos.
Los fiordos llegan hasta el mar, tapizados con un frondoso césped
donde anidan aves maravillosas. Kirkenes, que fue invadida muchas veces
dada su posición, sorprende por su exuberante vegetación.
El clima es más bien seco y en verano se puede llegar a los 30
grados centígrados gracias a la influencia de la corriente del
Golfo. Muy cerca está el Parque Nacional Ovre Pasvik, que posee
una también una exuberante vegetación.
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